El comité de la empresa Sintermetal de Ripollet, dedicada a la fabricación de componentes para automoción, ha anunciado que ha alcanzado un principio de acuerdo con la dirección de la factoría para cerrar el convenio de 2010 y se cumplirá el compromiso de incremento de salario de acuerdo con el IPC, que inicialmente se debía aplicar el pasado febrero. Este compromiso no se hará efectivo monetariamente sino que se 'pagará' a la plantilla en días de descanso.Durante los últimos meses la plantilla de Sintermetal viene llevando a cabo una campaña de protesta para que la dirección de la factoría diera cumplimiento a los compromisos del convenio 2009-2011. Así, entre otros aspectos, estaba previsto que el pasado febrero el salario de la plantilla se incrementa el IPC del momento, sin embargo la dirección dejó en el aire esta medida, provocando la indignación de unos trabajadores que denunciaron "la negativa de la empresa" a dialogar y buscar una solución para el cumplimiento de lo pactado. Pasados unos meses parece que la situación, por lo menos por lo que respecta al tema del IPC, se reconduce, puesto que, según ha anunciado el comité de empresa se ha alcanzado un principio de acuerdo para cerrar el convenio de 2010 y "se pagará a la plantilla el incremento de IPC en días festivos y en estos momentos se negocia como se aplicarán estos días de descanso".
La situación de desencanto no ha finalizado, sin embargo para los trabajadores de Sintermental, ya que, según el comité, esta pasada semana la dirección "ha anunciado congelación salarial para 2011". Al mismo tiempo se ha anunciado que se espera la llegada de un nuevo inversor hindú que "parece que quiere llevar a cabo cosas interesantes". Toda esta situación, apuntan los representantes de la plantilla, "nos hace vivir un momento de incertidumbre", ya que "apenas hace tres meses se nos decía que estábamos en quiebra y ahora parece ser que existe un inversor dispuesto a apostar por la empresa".
Años complicados
Los últimos tres años no han resultado nada sencillos para los trabajadores de Sintermetal, los cuales se han visto afectados -en 2009- por un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que repercutió en toda la plantilla, a excepción del personal directivo. En estos últimos años también han debido afrontar congelación salarial así como el despido de más de doscientos empleados, más de setenta de ellos a traves de Fondo de Garantía Salarial y sin ninguna prejubilación.