La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Catalunya han puesto en marcha hoy en redes sociales la campaña #EnQuéCasaMeQuedo que pretende visibilizar la existencia de familias confinadas de manera precaria en infraviviendas, realojadas en pensiones o albergues tras haber sido deshauciadas, en ocasiones sin tener garantizado el acceso a suministros básicos.
Es el caso de Yasmina, el ejemplo elegido por la PAH Ripollet-Cerdanyola para sumarse a la campaña. La entidad explica, a través de un vídeo en el que aparece la propia afectada, el caso de esta mujer de Cerdanyola y su familia, sin agua en su hogar desde el 6 de marzo, antes incluso de que se decretara el estado de alarma por la pandemia del coronavirus. Según la PAH, la única solución que le ofrecieron desde el área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Cerdanyola fue trasladarse con su pareja y sus cuatros hijos, menores de edad, a un hostal del municipio. Desde la plataforma indican que aceptaron la alternativa de la administración por los pequeños, pese a las enormes carencias básicas que ofrece. De hecho, la propia Yasmina explica en el vídeo que no disponen de aspectos tan básicos como una nevera para conservar los alimentos ni de ningún sistema para poder calentarlos.
La campaña impulsada hoy por las PAHs de Catalunya visibiliza cerca de una veintena casos como el de Yasmina en diferentes ciudades y municipios para denunciar la situación en que se encuentran cientos de familias que no tienen garantizada una vivienda digna durante el confinamiento. “Encontramos en nuestras asambleas familias confinadas de manera precaria en infraviviendas, en pensiones o albergues que se presentaban como solución temporal después de haber sufrido un desalojo, y también compañeras y compañeros que no tienen garantizado el acceso a los suministros básicos de agua, luz o gas”.
La plataforma remarca la dificultad de compatibilizar las medidas promovidas desde las diferentes administraciones para prevenir la expansión de la pandemia, básicamente quedarse en casa y mantener una buena higiene, con la situación que viven muchas familias: “¿Qué ocurre cuando la situación es insostenible dentro de nuestros hogares? ¿Cómo podemos estar confinadas si no tenemos casa? ¿Cómo podemos vivir encerradas en una habitación de una pensión o albergue, con niños y jóvenes? ¿O sin tener acceso a espacios comunes, a Internet o a una cocina donde preparar la comida? ¿Cómo podemos mantener una buena higiene si no tenemos garantizado el acceso a los suministros básicos?”.
Desde las PAHs de Catalunya consideran “inaceptable e incomprensible” la situación que viven familias como la de Yasmina en Cerdanyola y critican que las administraciones “no están respondiendo como es debido a la situación, proponiendo soluciones insuficientes y dando la espalda una vez más a la ciudadanía más vulnerable”.
El colectivo también defiende que es el momento de “corresponsabilizar al sector privado de la banca, fondos buitre y grandes propietarios para acabar con esta crisis” y recuerda que la cantidad de viviendas vacías en Catalunya es “astronómica” y de las más elevadas de toda Europa: “Los últimos datos oficiales publicados hablan de 500.000 viviendas vacías en Catalunya, de las que 73.000 son nuevas y ni se han estrenado; y como mínimo, más de 25.000 provienen de ejecuciones hipotecarias y están en manos de la banca”. En ese contexto, las PAHs catalanas se preguntan cómo puede ser que hayan familias “en situaciones de precariedad e inseguridad habitacional”, al tiempo que existen “todos estos pisos vacíos en desuso y al servicio de la especulación”. Por ello, concluyen que “es necesario movilizar toda esta vivienda vacía y ponerla a disposición de la ciudadanía”.
Entre las medidas reclamadas desde las PAHs catalanas está dotar de mayores presupuestos en partidas de vivienda en el ámbito estatal, autonómico y local para hacer efectivas las demandas; un realojo digno y adecuado a las familias que están ubicadas en pensiones, en pisos con cocina y espacio vital para los niños; suministros básicos garantizados (agua, luz y gas); la cesión obligatoria de las viviendas vacías de la banca y fondos buitre; la expropiación de las viviendas de la SAREB; la regulación del precio del alquiler de manera efectiva para “detener la expulsión masiva de vecinas de sus hogares”; la condonación de deudas hipotecarias, de las deudas de impago de los alquileres y suministros a familias vulnerables por falta de recursos económicos; y ayudas económicas a los pequeños propietarios que se ven afectados por impagos de alquiler.
En definitiva, las PAHs de Catalunya reclaman a las administraciones “medidas valientes e innovadoras a la altura de la situación” que den respuesta a las familias y que conformen un plan de choque social real y efectivo: “No podemos permitir que, una vez más, esta crisis de la Covid-19, la volvamos a sufrir y pagar las más vulnerables. En 2008 ya pagamos la crisis nosotras, con un rescate a la banca de 65.725 millones de euros de dinero público. Ahora hay que vencer al Coronavirus y estar fuertes para combatir la crisis económica que se derivará”.
Video: PAH Ripollet-Cerdanyola