El Pleno del Ayuntamiento de Cerdanyola aprobó el pasado jueves la supresión de servicio del Altis, que cerrará sus puertas el próximo 30 de junio. Desde el equipo de gobierno -PSC y CiU- apuntaron que las pérdidas económicas que arrastra el equipamiento, gestionado por la Federació Catalana d'Handbol, y la pérdida de usuarios, han llevado a una situación "insostenible" que obliga al cierre. La oposición en pleno votó en contra de esta medida y desde el grupo mayoritario (ICV-EUiA) se defendió la "gran rentabilidad social" del equipamiento y se instó al gobierno a mantener el Altis abierto y gestionarlo directamente hasta que los trabajadores y usuarios puedan ser trasladados a la ampliación del sector Can Xarau.
Francisco Ortiz, teniente de alcaldía de Finanzas, explicó que el pasado 27 de marzo la Federació Catalana d'Handbol, adjudicataria de las instalaciones, solicitó al consistorio alcanzar un acuerdo para rescindir el contrato argumentando "la insostenibilidad" de la situación. En este sentido, el teniente de alcaldía indicó que desde julio a diciembre de 2008 las pérdidas se cifraron en 97.000 euros, a los que siguieron otros 122.000 euros durante 2009 y otros 74.000 euros en lo que va de año 2010. Ortiz también señaló que en 2008 la previsión de número de usuarios era de unos 1.700, mientras que en la actualidad hay unos 850. Por todo ello, según Ortiz, el gobierno ha optado por la extinción del servicio para evitar una repercusión negativa en las arcas municipales.
El concejal no adscrito, Antonio González, manifestó que el Altis "ha sido un fracaso a lo largo de los años", denunciando, entre otros aspectos, que el edificio se construyó "en un lugar inadecuado como el cauce del riu Sec". También criticó el estado en que se encuentra el equipamiento, "practicamente abandonado.
Por su parte, la concejal del PP Mónica Álvarez preguntó por qué no se tomaron medidas antes si el Altis arrastraba déficit desde el año 2008, y se interesó por el futuro del edificio y de los espacios exteriores.
Desde las filas de ICV-EUiA, Santiago Cayuela explicó que el principal grupo de la oposición cree que el cierre de Altis no se debería producir hasta que la ampliación del sector de Can Xarau no esté finalizada y se pueda trasladar allí a los trabajadores y usuarios del centro. Según Cayuela, mientras ello no sea posible, el consistorio debe mantener abierto el Altis, un equipamiento "con gran rentabilidad social" y gestionarlo directamente.
Todos los grupos de la oposición coincidieron en manifestar se preocupación por el futuro de los trabajadores de la instalación, a lo que el teniente de alcaldía de Finanzas, Francisco Ortiz, explicó que se había alcanzado un acuerdo y serían indemnizados con 25 días por año trabajado. Ortiz remarcó la "gran valía" de estos profesionales y apuntó que sus currículums pasarán a las bolsas de trabajo y serán tenidos en cuenta para posibles reubicaciones.
Por otra parte, Ortiz indicó, en relación al futuro del edificio, que se está estudiando la opción de que acoja la Biblioteca central de Cerdanyola, de modo que el municipio pueda suplir su carencias en este sentido y "contar con la biblioteca que se merece".