El Pleno del Ayuntamiento de Cerdanyola aprobó el pasado jueves el presupuesto municipal para 2011, unas cuentas, según el gobierno local (PSC/CiU), “equilibradas y sociales, pero condicionadas por las restricciones”, que priorizan “cumplir con el Plan de Viabilidad intentando no cerrar ningún servicio municipal”. El concejal no adscrito, Antonio González, se abstuvo, apuntando que el presupuesto está condicionado por la proximidad de las elecciones municipales y el gobierno “no ha sido valiente”. Desde las filas del PP se opusieron a unas cuentas que “cimentan los ingresos en el incremento del IBI”, mientras que ICV-EUIA también votó en contra, señalando que existen “ingresos inflados” y que los números “no se ajustan al Plan de Viabilidad”.
El concejal de Finanzas, Francisco Ortiz (en la imagen), fue el encargado de presentar la propuesta de cuentas para el 2011, destacando su carácter “equilibrado y social, pero condicionado por las restricciones”. Ortiz aseguró que el presupuesto es “riguroso y real” y “pone el acento en la reactivación económica, las políticas sociales y el fomento de la ocupación”.
Las cuentas presentadas prevén ingresos de 49,6 millones de euros y gastos de 47,18 millones, en cumplimiento del Plan de Viabilidad de las finanzas municipales. Por lo que respecta a los ingresos corrientes, bajan un 7,04% respecto a los de 2010; los ingresos por transferencias corrientes descienden un 8,2%, y los ingresos procedentes de la participación en los tributos del Estado aumentan un 9%, mientras que las transferencias de la Generalitat suben un 2,38%. En cuanto a los ingresos patrimoniales, no se han presupuestado dividendos procedentes de la empresa Cerdanyola Promocions Municipals y sí que se esperan ingresos por el vertedero ‘Elena’ (507.000 euros).
Por lo que respecta a los gastos, se han cifrado en 47,18 millones, 4 millones menos que en 2010. Por capítulos, el de Personal se reduce en 1,6 millones de euros; el de Bienes y Servicios baja 1,8 millones de euros; el de Transferencias, 454.503 euros, y el de Gastos Financieros, 143.682 euros. En cuanto a los gastos por servicios, el Área de Atención a las Personas y Bienestar Social es la que, según destacó Ortiz, “menos se reduce”, quien añadió que el Servicio de Ocupación mantiene la misma consignación que en 2010, a excepción de la dotación al proyecto Plataforma Digital, que ha bajado en 200.000 euros.
En cuanto a las inversiones, el total es de 8 millones de euros, de los cuales figuran en presupuesto 7,1 millones. Los 0,9 millones restantes, correspondientes a la obra de la plaza Sant Ramon, los continuará ejecutando directamente el Área Metropolitana.
Según Ortiz, los presupuestos de 2011 buscan “el cumplimiento del Plan de Viabilidad intentando no cerrar ningún servicio municipal". Para su elaboración se ha partido de diversos criterios como "la recuperación de la economía municipal, la desaceleración en el esfuerzo inversor, la priorización de las acciones de gobierno, manteniendo todos los servicios existentes y los creados en 2010, el impulso en la gestión y en la mejora de los procesos y organización interna, y la aplicación del Real Decreto 8/2010, que ha comportado medidas de contenido económico para incidir de manera urgente y directa en la reducción del déficit público".
-Críticas de la oposición
El concejal no adscrito, Antonio González, que emitió un voto de abstención a las cuentas, apuntó que el presupuesto de 2011 está “condicionado por la proximidad de las elecciones municipales”. Y con esta cita electoral a tan sólo cinco meses vista, el gobierno local (PSC/CiU) “no ha sido valiente” para adoptar medidas como, por ejemplo, “la aplicación de la tasa de residuos”. Contrariamente,“sí se aplica una subida del IBI incomprensible con la que está cayendo”, señaló González, quien también criticó el nuevo contrato de limpieza viaria y recogida de residuos, que “es inasumible para el Ayuntamiento”, y por tanto, “es una gran irresponsabilidad”.
También participó en el debate plenario, aunque sin derecho a voto, el presidente de la Entidad Municipal Descentralizada (EMD) de Bellaterra, Ramon Andreu, quien criticó el recorte del 10% del presupuesto del ente previsto para 2011. Andreu apuntó que la EMD “comprende que la situación de crisis obliga a esfuerzos”, sin embargo, señaló que “durante años el espacio público de Bellaterra no se ha mantenido como se debía y necesitamos recursos para poder ponerlo en orden”.
Desde las filas populares, el portavoz, Manuel Buenaño, manifestó la oposición de su grupo a un presupuesto que “ha contado con hasta tres informes desfavorables de Intervención”, y criticó, entre otros aspectos, que el capítulo de ingresos “se cimenta en el incremento del IBI”. Por lo que respecta a los gastos, Buenaño señaló que se apuesta por una reducción de determinadas partidas que el PP ya propuso para las cuentas de 2010, con lo cual, “si se nos hubiera hecho caso en su día ya se hubiera logrado una reducción de gasto”. En cuanto a las inversiones, el concejal popular indicó que en los últimos años “no han aportado beneficios económicos al Ayuntamiento” y propuso, a modo de ejemplo, que el municipio se dote de un complejo funerario como el que correspondería a una ciudad como Cerdanyola.
Finalmente, Buenaño concluyó su intervención instando al consistorio a apostar por un reglamento general de subvenciones para todas las entidades y asociaciones.
Desde las filas del principal grupo de la oposición, ICV-EUiA, votaron en contra del presupuesto “por tres razones esenciales”, según el concejal Santiago Cayuela. En primer lugar, “por el proceso lamentable de elaboración de las cuentas, que cuentan con tres informes de Intervención desfavorables”. En segundo lugar, “porque los números no se ajustan al Plan de Viabilidad Económica del Ayuntamiento”. Y en tercer lugar, porque el presupuesto presentado “responde a un encaje de cuotas de poder de los socios de gobierno y no se combina correctamente la austeridad con la equidad”.
Entre otros aspectos, Cayuela destacó que “hay ingresos inflados”, como, por ejemplo, los 1,1 millones de euros que se prevé recaudar en concepto del Impuesto de Construcciones y Obras (ICIO), una cifra, en su opinión, totalmente “fuera de lugar”, teniendo en cuenta que “el año 2010 difícilmente se cerrará con más de 400.000 euros”. Cayuela también denunció “el gasto político, cercano a 1 millón de euros”, y “un recorte brutal en el apartado de subvenciones que puede provocar un daño irreversible en el tejido asociativo de la ciudad”.
Desde las filas del socio minoritario de gobierno, CiU, Alfons Escoda negó que las cuentas se hubieran confeccionado buscando un encaje de cuotas de poder y que existieran ingresos inflados. El concejal convergente señaló que el presupuesto de 2011, “está condicionado por la situación de crisis y el Plan de Viabilidad y no es el que el gobierno desea para la ciudad”. Sin embargo, “es el presupuesto necesario para poner fin a la etapa del cuento de la lechera e iniciar una transición hacia la normalidad”.
Cerró el debate la alcaldesa, Carme Carmona, asegurando que el de 2011 es un presupuesto “centrado en las personas, realista y valiente para afrontar la realidad de Cerdanyola y mirar al futuro”.
